miércoles, 25 de abril de 2012

Asma bronquial
¿Qué es?

El asma es una enfermedad respiratoria caracterizada por inflamación crónica de las vías aéreas(bronquios) que causa episodios recurrentes de sensación de falta de aire (disnea), pitos en el pecho con la respiración (sibilancias), tos y sensación de opresión en el pecho. Las pruebas de función respiratoria (espirometría) en el momento de una crisis demuestran obstrucción al flujo aéreo que mejora significativamente, si no del todo, con broncodilatadores. La inflamación crónica de los bronquios también es causante de que ante numerosos estímulos irritantes (humo, perfumes, etc), los pacientes con asma se sientan peor. Esta mayor hiperreactividad bronquial ante ciertos estímulos puede detectarse en el laboratorio de función pulmonar mediante pruebas de provocación, observándose una mayor obstrucción de las vías aéreas que también remite con el uso de broncodilatadores.

La prevalencia del asma en la población varía considerablemente de un país a otro. Por causas que se desconocen, es más alta en países en donde el idioma predominante es el inglés. En la encuesta de la Unión Europea sobre Salud Respiratoria publicada en 1996 en el European Respiratory Journal, se observó que la prevalencia en la población adulta varía entre un 2 y un 3 por ciento en países como España, Italia, Alemania, Estonia, Grecia y Argelia, y entre un 8 y un 12 por ciento en Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Australia. Lo más preocupante es la tendencia al alza de los niveles de prevalencia que se viene observando en diversos países. En Estados Unidos, por ejemplo, la prevalencia en la población comprendida entre los 5 y los 34 años de edad ha aumentado en un 52 por ciento desde 1982 a 1992.
¿Cuáles son sus síntomas?

Los tres síntomas más comunes en pacientes con asma son: sibilancias (pitos en el pecho con la respiración), tos y disnea (sensación de ahogo). Estos síntomas suelen ocurrir de forma simultánea, aunque la ausencia de uno o, incluso dos de ellos, no descarta el diagnóstico de esta enfermedad. Es frecuente que el asma se manifieste con un sólo síntoma, por ejemplo, tos irritativa persistente. Es característico que los síntomas del asma ocurran de forma episódica y a cualquier hora del día, aunque es común que aparezcan predominantemente por la noche y durante las primeras horas de la mañana. En una minoría de pacientes los síntomas pueden llegar a ocurrir de forma contínua debido a que la inflamación y los cambios morfológicos de las vías aéreas pueden causar obstrucción fija al flujo aéreo. Hoy por hoy, el asma no es una enfermedad curable pero, aunque es una enfermedad crónica,los síntomas pueden desaparecer durante periodos de tiempo muy largos, incluso de por vida.
¿Quién puede padecerlo?

Aunque el asma puede aparecer a cualquier edad, es más común que debute en la infancia, edad en la que suele estar asociado a un componente alérgico. De hecho, la atopia (alergia) en niñoses uno de los factores predisponentes más importantes para el desarrollo posterior de asma. Otros factores que se asocian a la aparición de asma infantil son los antecedentes de asma y tabaquismo en los padres, sobre todo en la madre. Cuando el asma comienza en la edad adulta, la relación con la atopia es menos frecuente, aunque la inflamación que ocurre en los bronquios y los síntomas que produce son similares. En adultos es más común la asociación con sinusitis, pólipos nasales y sensibilidad a la aspirina o anti-inflamatorios relacionados con la aspirina. También es habitual la inflamación bronquial con la consiguiente hiperreactividad en relación con ciertas exposiciones ocupacionales(polvo de madera, metales, compuestos orgánicos, resinas plásticas, etc). Aunque la inflamación bronquial y los síntomas son similares en ambos tipos, los mecanismos del asma intrínseco (no alérgico) no están establecidos con claridad.
¿Cómo se diagnostica?

Para poder establecer un diagnóstico de asma deben concurrir ciertos criterios. El más importante esdemostrar en algún momento que existe obstrucción reversible de los bronquios, lo cual se demuestra mediante una espirometría con la que se puede medir la velocidad a la que una persona expulsa el aire (flujo aéreo). Si existe obstrucción reversible, el flujo aéreo estará reducido y se normalizará, al menos parcialmente, tras la administración de un broncodilatador. La diferencia principal con el enfisema o la bronquitis crónica producida por el tabaco es que en estas la obstrucción al flujo aéreo no es reversible. Puesto que el asma es una enfermedad episódica, es muy común que cuando un paciente acude al médico se encuentre bien y que las pruebas respiratorias no reflejen la obstrucción. No obstante, si el médico sospecha que los síntomas referidos son debidos al asma, se puede hacer el diagnóstico mediante pruebas de broncoprovocación, que consisten en provocar broncoespasmo con la consiguiente obstrucción al flujo aéreo mediante estímulos irritantes de la mucosa de los bronquios. Existen dos tipos pruebas:

- Por ejercicio

La broncoprovocación por esfuerzo está indicada en pacientes que refieren síntomas asmáticos tras realizar ejercicio. La prueba consiste en realizar un esfuerzo grande durante 8 minutos aproximadamente, tras lo cual se realizan espirometrías cada 10 minutos. En pacientes con asma inducido por esfuerzo se puede observar como se va produciendo una obstrucción progresiva de los bronquios. Una vez alcanzado un umbral (mínimo grado de estímulo que produce una sensación), se administra broncodilatador produciéndose una normalización de la espirometría. Característicamente, los pacientes con asma inducido por esfuerzo suelen referir síntomas inducidos también por aire frío. De hecho, en algunos laboratorios de función pulmonar se puede realizar una prueba de broncoprovocación por inhalación de aire frío.

- Por inhalación de irritantes

Sirven para desenmascarar asma en pacientes con cualquier tipo de asma (alérgico o no). Consisten en inhalar una sustancia nebulizada en dosis crecientes con realización de espirometrías tras cada dosis. Los irritantes utilizados (metacolina e histamina) producen una reacción no específica y, a dosis altas, pueden inducir broncoespasmo en personas sin asma. La inducción de broncoespasmo con dosis bajas de estas sustancias sugiere el diagnóstico de asma. En algunos laboratorios especializados se pueden realizar pruebas de broncoprovocación específicas con alergenos. Estas pruebas son útiles para personas que refieren síntomas tras entrar en contacto con ciertos ambientes (laborales u otros) y permiten determinar qué producto produce el broncoespasmo.
¿Qué enfermedades asociadas pueden empeorar o causar asma?

No todas las personas con síntomas asmáticos tienen asma. Existen enfermedades que pueden provocar broncoespasmo con los mismos síntomas del asma sin que ello quiera decir necesariamente que tengan asma. De hecho, tratando estas enfermedades es frecuente que desaparezcan los síntomas «asmáticos». Las dos enfermedades más comunes son: reflujo gastroesofágico y sinusitis crónica. En pacientes que sí tienen asma, estas otras enfermedades pueden empeorar los síntomas y es importante tratarlas simultáneamente.
¿Cuál es su tratamiento?

El tratamiento del asma debe cubrir varios frentes:
- inflamación de la mucosa bronquial.
- broncoespasmo.
- posibles alergias.
- enfermedades asociadas.

A/ Inflamación de la mucosa bronquial:

En los últimos años se ha demostrado que el tratamiento de la inflamación es la parte más importante del tratamiento del asma. Hasta ahora se ponía demasiado énfasis en la broncodilatación, pero si no se trata la inflamación, los efectos de los broncodilatadores son efímeros. Existen diversos medicamentos que tienen efecto antiinflamatorio en la mucosa bronquial, pero los más potentes y eficaces son loscorticoides (cortisona) inhalados. Por vía inhalatoria las dosis de corticoides empleadas son muy bajas y producen un efecto tópico sin los efectos secundarios de la administración por vía oral, endovenosa o intramuscular. Los corticoides inhalados han pasado a ser el medicamento más importante en el tratamiento del asma. Comienzan a prescribirse en pacientes con asma persistente, es decir, aquellos en los que se producen síntomas varios días a la semana, y en aquellos en los que se producen síntomas nocturnos. Para los que los síntomas ocurren de formaesporádica, por ejemplo una o dos veces cada 15 días, no es necesario comenzar con corticoides y puede bastar con broncodilatadores.

B/ Broncoespasmo

Los corticoides inhalados no actúan de forma inmediata, aunque cuando hacen efecto tras unos días de tratamiento, el broncoespasmo remite. Pero para el tratamiento inmediato del mismo se utilizanbroncodilatadores que normalmente se administran por vía inhalatoria. Existen dos tipos fundamentales según la duración de su acción: los broncodilatadores de acción prolongada se toman por la mañana y por la noche todos los días, se tengan o no síntomas, mientras que los de acción corta se suelen reservar para tomar en caso de necesidad (sensación de ahogo, tos, etc). El objetivo primordial es que los pacientes recurran a los broncodilatadores de acción corta en muy contadas ocasiones. Si no es así, es necesario potenciar el tratamiento antiinflamatorio. Obviamente, hay pacientes con asma severo que, a pesar de recibir tratamiento antiinflamatorio máximo, requieren broncodilatadores con frecuencia.

C/ Alergias

En pacientes en los que se demuestra un componente alérgico, el tratamiento con antihistamínicospuede ser beneficioso. Por otro lado, con ciertas alergias existen tratamientos inmunológicos eficaces (vacunas) que pueden ayudar notablemente en el control del asma. No obstante, lo más eficaz en el tratamiento de las alergias es evitar o reducir en lo posible la exposición a alergenos. Por ejemplo, en el caso de la alergia a los ácaros del polvo, con medidas higiénicas de la casa sencillas se puede disminuir considerablemente la presencia de los mismos.

D/ Enfermedades asociadas y medidas generales

Como se ha mencionado anteriormente, el reflujo gastroesofágico y la sinusitis crónica pueden agravar o causar asma, por lo que es importante descartarlos en casos de asma que no responden al tratamiento usual.

Obviamente, las personas con asma deben abstenerse completamente de fumar puesto que el humo del tabaco es un irritante que produce inflamación de los bronquios. Las exposiciones laborales que producen asma (harinas, maderas, etc.) deben evitarse en lo posible mediante ventilación adecuadadel aire y uso de mascarillas de protección. En casos severos es necesario cambiar de trabajo.

Vitamina D para controlar la hipertensión

Los suplementos de vitamina D podría servir para controlar la presión arterial en personas hipertensas, asegura un trabajo presentado durante la reunión de la Sociedad Europea de Hipertensión, que se celebra en Londres.


La vitamina D es importante para mantener una buena salud ósea y la deficiencia de vitamina D se asocia con una amplia gama de enfermedades: ciertos tipos de cáncer, depresión, diabetes, esclerosis múltiple o enfermedad cardiovascular. Aunque la vitamina D está presente en algunos alimentos, la mayor parte se produce en nuestra piel en reacción a la luz solar.


Por este motivo, muchos europeos tienen niveles bajos de vitamina D, especialmente en los meses de invierno cuando hay menos luz solar. En febrero, cuando la deficiencia de vitamina D es más común, hasta el 80% de los daneses son deficientes. Esta deficiencia de vitamina D se ha relacionado con lahipertensión, pero hasta ahora no ha habido pocas evidencias directa sobre los beneficios de la vitamina D en los pacientes hipertensos.

Reducir la presión arterial

Ahora, un grupo de investigadores daneses ha llevado a cabo un estudio que demuestra que los suplementos de vitamina D ingeridos durante los meses de invierno pueden ayudar a disminuir la presión arterial en pacientes hipertensos que tienen bajos niveles de vitamina D. Los investigadores resaltan que se trata de un estudio pequeño, y que los resultados tendrá que ser confirmados por un ensayo de mayor.


Los investigadores han visto que los pacientes que tomaban suplemento de vitamina D mostraron una reducción significativa de la presión central, de la arterial sistólica (la presión arterial medida en la aorta, cerca del corazón), en comparación con el grupo tratado con placebo.


También hubo una reducción de la presión arterial ambulatoria (presión arterial medida en la parte superior del brazo, donde las mediciones se toman varias durante el día), en aquellos pacientes que tenían originalmente una deficiencia de vitamina D.


Thomas Larsen, coordinador del trabajo, explica que «probablemente la mayoría de los europeos tiene deficiencia de vitamina D, y muchos de ellos también tienen presión arterial alta. Lo que nuestros resultados sugieren es que los pacientes hipertensos se pueden beneficiar de los suplementos de vitamina D si tienen insuficiencia de vitamina D. La vitamina D no sería una cura para la hipertensión, pero puede ayudar, sobre todo en los meses de invierno ».
Alergia al polen  
¿Qué es?

Es una reacción alérgica que consiste en que nuestro organismo percibe como algo nocivo una sustancia, normalmente una proteína, (que denominamos alergeno) que no lo es. Este contactopone en marcha una respuesta inmunológica exagerada que se manifiesta en diversos órganos del cuerpo.

Tiene un carácter estacional
¿Cual es su causa?

Los granos de polen, que son partículas microscópicas de plantas y son los alérgenos que producen más síntomas alérgicos.

Existen tres tipos de polen alergénicos: de gramíneas, de árboles y de malezas.

En general, los árboles polinizan desde febrero hasta abril, las gramíneas en mayo y junio y las malezas desde abril o mayo a septiembre. Según las condiciones climáticas, hay zonas en que este calendario varía y además hay variaciones interanuales dependiendo de cómo haya sido, por ejemplo, la pluviosidad del año anterior.

Se considera que a partir de 50 granos de polen por metro cúbico, puedan producirse manifestaciones de síntomas alérgicos.

Los pólenes que más frecuentemente causan la rinitis alérgica son abedul, álamo, olmo, roble, olivo, chopo, gramíneas y arbustos.

El polen de la hierba (aparece preferentemente en verano) es más propenso a causar alergia porque pesa muy poco y es fácilmente transportado largas distancias por el viento. En cambio, el polen de la mayor parte de los árboles (aparece preferentemente en primavera) es más pesado, sedimenta con rapidez y hay que estar bastante cerca del árbol para inhalarlo.

Los pólenes cuando absorben humedad aumentan de tamaño y se convierten en granos tan pesados que pierden su facultad de poder ser aerotransportados. Por tal motivo, cuando llueve, desciende bruscamente el índice de granos de polen en el aire.

Esta es la causa de que para los pacientes alérgicos polínicos, los días de lluvia sean los mejores, y los peores los días ventosos y dentro de éstos, los de viento terral. Pero no siempre la lluvia significa un alivio para el alérgico al polen, una intensa y repentina tormenta puede producir una resuspensión de las partículas que estaban en el suelo y, en pocos minutos, el ambiente puede alcanzar concentraciones extremas, causando intensos síntomas.
¿Cuales son sus síntomas?

El polen fue uno de los primeros alérgenos en descubrirse, y su sintomatología se denominó "fiebre del heno".

El cuadro clínico puede ser leve y de corta duración provocando solamente molestias nasales o cuadros más severos con afectación ocular y respiratoria.
Consiste en rinoconjuntivitis: que se caracteriza por ataques de rinorrea (goteo nasal acuoso) con intenso escozor de la mucosa nasal que provoca congestión nasal y accesos paroxísticos de estornudos. Suele acompañarse de conjuntivitis con intenso lagrimeo, escozor, molestias con la luz y enrojecimiento del ojo.

Si el cuadro se agrava puede incluso que se manifieste como asma bronquial con "pitidos" al respirar, tos y dificultad respiratoria.
¿Cómo se diagnostica?

La historia clínica suele ser suficiente para el diagnóstico por su patrón estacional característico.
Si se quiere determinar concretamente el polen causante son muy útiles las pruebas cutáneas en donde se inoculan en la piel los distintos alérgenos sospechosos y se observa si se produce la reacción inflamatoria característica. El fundamento de esta técnica es el reproducir en la piel la reacción que presentamos en otras partes del organismo.

Además es posible realizar análisis de sangre con lo que de una forma más precisa podemos cuantificar y demostrar la presencia de anticuerpos específicos frente a ese alérgeno.

Además de las pruebas cutáneas habituales, contamos con la posibilidad de medir la IgE pormicroarrays, lo que nos da información valiosa sobre los alérgenos que reconoce el paciente.
Medidas preventivas

La mejor medida de prevención es la de evitar la exposición al alérgeno. En este caso el evitar el polen es extremadamente difícil porque estas sustancias están muy diseminadas pero como medidas preventivas podemos:
Evitar la salida a la calle o al campo, sobre todo si hace un día caliente o con viento, circunstancias en las que la cantidad de polen aumenta.
Cerrar las ventanas del dormitorio y del coche especialmente entre la una y las ocho de la madrugada, que es cuando la cantidad de polen en el aire es mayor.
Usar sistemas de aire acondicionado que reduzcan las partículas de polen.
No colgar ropa en el exterior para que se sequen.
No permanecer en sitios cerrados.
Evitar irritantes conocidos como el humo del tabaco, gasolina, atomizadores etc...
Higiene adecuada de las fosas nasales con el uso de suero fisiológico o agua de mar isotónica.
¿Cuál es su tratamiento?

Prevención evitando la exposición al alérgeno.

En este caso evitar el polen es extremadamente difícil. Por tanto, se tratan los síntomas conantihistamínicos, preferiblemente los de segunda generación por su baja acción sedante, por vía oral o tópica son efectivos para disminuir el picor, los estornudos y la rinorrea, y los descongestionantesnasales también son eficaces y en muchas ocasiones sirven para prevenir la aparición de los síntomas.

En ocasiones si los anteriores tratamientos no son eficaces o el paciente tiene una alergia a alguna sustancia en concreto, se puede tratar la causa con las vacunas para la alergia (inmunoterapia), para modificar o suprimir la respuesta alérgica y así disminuir la intensidad de las reacciones alérgicas.

La ira y la hostilidad aumentan un 19 % el riesgo de sufrir una cardiopatía

Experimentar ira y hostilidad eleva un 19 por ciento el riesgo de tener una enfermedad coronaria, en tanto que la depresión aumenta hasta tres veces la posibilidad de fallecer por una muerte cardiaca. Así se señala en una revisión de estudios realizada por investigadores del Duke University Medical Center, de Durham (EE.UU.) y publicada en la Revista Española de Cardiología.

La ira y la hostilidad aumentan un 19 % el riesgo de sufrir una cardiopatía
Dicha investigación revela que emociones negativas como la ira, la ansiedad, la depresión y el estrés son factores desencadenantes de enfermedad cardiovascular en personas que ya tienen otros factores de riesgo como hipertensión, perfil lipídico desfavorable, obesidad, sedentarismo y diabetes o que hayan padecido un infarto agudo de miocardio previamente.

Mecanismos desconocidos

Los mecanismos por los que las emociones negativas empeoran la salud cardiovascular no se conocen bien. En el caso de la ira sí se sabe que tiene un efecto agudo que induce la activación del sistema simpático con liberación de hormonas conocidas como catecolaminas (hormonas de estrés), según Sandra Rosillo, del Hospital de La Paz, de Madrid.


Estas hormonas tienen una repercusión clara sobre el sistema cardiovascular, ya que producen un aumento en la frecuencia cardiaca y de la tensión arterial, así como vasoconstricción o estrechamiento de los vasos arteriales incluidos los coronarios y liberación de factores favorecedores de formación de trombos, lo que da lugar a isquemia miocárdica.


En este contexto de daño cardíaco por excesiva activación del sistema simpático, se ha descrito una enfermedad particular conocida como Cardiopatía por Estrés o Síndrome de Takotsubo. Se trata de la simulación de un infarto agudo de miocardio sin lesiones en las arterias coronarias, que suele ser reversible.


«Como consecuencia de las emociones negativas, los pacientes pueden presentar palpitaciones, dolor u opresión en el pecho, dificultad para respirar, incluso en casos extremos pérdida de conocimiento. Ante esta sintomatología es recomendable, sobre todo si es prolongada o persistente, acudir al médico», advierte Rosillo.

Cinco trucos para que los niños no lloren al vacunarlos

Uno de los momentos que más estrés provocan entre los padres y los niños es la vacunación. Los padres sufren al ver como su bebés, especialmente cuando son muy pequeños, lloran al ser vacunados. Al ser algo inevitable, los más habitual es que el bebé llore desconsoladamente durante un buen rato después de ser vacunados lo que hace que muchos padres se cuestionen si realmente compensa o no vacunar a sus hijos.


Hace años, Harvey Karp, un pediatra de EE.UU., en su libro The Happiest Baby on the Block, sugería una serie de trucos para calmar a los bebés. Los consejos se denominaban las «5 S», debido a que en inglés se definen con palabras que comienzan con «s»: swaddling (envolver al bebé), side/stomach position (colocarlo de lado o boca abajo), shushing (hacer «shhhh»), swinging (acunarlo o mecerlo), ysucking, (darle el chupete). Cinco trucos para que los niños no lloren al vacunarlos

El resultado, explica John W. Harrington, coordinador de una investigación que se publica enPediatrics, produce un efecto analgésico que mitiga el dolor del bebé y disminuye su llanto.

Ahora, su equipo del Hospital de Norfolk (EE.UU.), ha analizado el efecto de esta metodología en 230 bebés de entre dos y cuatro meses de vida que recibieron las vacunas de rutina. Los niños se dividieron en 4 grupos: al primero se le dio un poco agua antes de la vacuna; a otro agua azucarada, mientras que los otros recibieron agua o agua azucarada antes de las vacunas y se les aplicaron los trucos de las «5 S»después del pinchazo.

Sin dolor

Los resultados mostraron diferentes puntuaciones de dolor, excepto en los bebés que fueron atendidos con los consejos del pediatra Harvey Karp. De hecho, estos niños tuvieron menos signos de dolor y dejaron de llorar antes. Sólo unos pocos seguían llorando un minuto después de la vacunación, comparado con la mitad de los bebés del grupo de control y el 30 por ciento del grupo que sólo había recibido agua azucarada.


Los autores creen que esta metodología actúa de cómo distracción para los niños. De alguna manera, dice Harrington, al brindarles comodidad física y una voz tranquilizadora, «abordamos el mecanismo natural de alivio de los bebés».

martes, 17 de abril de 2012

'Síndrome de la piel tostada' por culpa de asientos calefactables

Atención a quienes tienen asientos calefactables en sus coches. Aunque consiguen aliviar notablemente el frío, los dermatólogos advierten de un posible riesgo denominado 'síndrome de la piel tostada'.

Según explican los especialistas, cuando la exposición a este mecanismo de calor es prolongada, pueden salir sarpullidos en los muslos y así lo recogen dos artículos publicados en la revista 'Archives of Dermatology'.

Uno de ellos describe el caso de una mujer de 67 años que desarrolló 'manchas reticuladas marrones', es decir, unas líneas rojas entrecruzadas en la parte posterior de sus muslos. El autor de este escrito, el dermatólogo Brian Adams, de la facultad de Medicina de la Universidad de Cincinnati (Ohio, EEUU), explica que el patrón de estas marcas coincidía con las zonas de su cuerpo que estaban en contacto con el asiento. Además, las imágenes mostraron que extremidad izquierda, que era la que estaba más fija al tapizado, presentaba mayor decoloración que la derecha (utilizada para pisar los pedales).

A lo largo del invierno, la señora encendió el calienta-asientos en 130 viajes durante 45 minutos y en otros 10 viajes durante dos horas. Lo que ocurre, según Jennifer Stein, profesora de Dermatología del Centro Médico Langone de la Universidad de Nueva York, es que "a veces la gente no relaciona estas señales con el sistema de calentimiento del asiento".

El segundo artículo se refiere a una mujer de 40 años que utilizaba el asiento calefactable una hora cada día durante cuatro meses. También acudió al médico al observarse manchas similares en los muslos.

Aunque no es muy frecuente y tampoco grave, puntualiza el doctor Adams, se recomienda "evitar un excesivo contacto de la piel con este sistema de calentamiento". De forma aislada, se han registrado algunos casos de quemaduras por culpa de este mecanismo de calor.

Produce lo que se conoce como 'eritema ab igne' ('inflamación por fuego'), también llamado 'cabrillas' o, en el mundo anglosajón, 'síndrome de la piel tostada'. Ocurre con la exposición al calor, ya sea a través de los asientos calefactables o actos actos tan cotidianos como el simple hecho de pasar un rato con el ordenador sobre los muslos.

Como demuestran los ejemplos de los artículos publicados en 'Archives of Dermatology', la piel se enrojece desarrolla un patrón de manchas irregulares. Por lo general, la condición es benigna, pero el enrojecimiento de la piel puede ser permanente. En casos extremos pueden quedar cicatrices con tendencia a ulcerarse que habría que vigilar para que no se conviertan en un carcinoma (un tipo de tumor).

También se han publicado trabajos sobre otras situaciones parecidas derivadas del uso del ordenador sobre los muslos. Los médicos autores se dieron cuenta de que, al microscopio, los daños causados por el calor en la piel son parecidos a los que provocan las quemaduras solares.

El tratamiento, señala Adams, es sencillo. Basta con evitar la fuente de calor y, "con el tiempo, la piel tostada desaparece, aunque la decoloración puede durar meses".

Tradicionalmente, recuerda Stein, antes la gente sufría estos sarpullidos por sentarse demasiado cerca de fuego. Esta clase de eritemas afectaban a trabajadores expuestos a fuentes de calor, como panaderos o sopladores de cristal, o bien a personas que usaban estufas o braseros en casa cerca de las piernas.

Ahora, este síndrome ha comenzado a afectar a las personas que usan mucho tiempo el ordenador sobre los muslos o, como señalan los dos últimos trabajos del 'Archives of Dermatology', aquellos que utilizan en exceso los asientos calefactables.
La anorexia en el embarazo
Ilustración de Luis Parejo


En el verano de 2008, algunos medios de comunicación de EEUU acuñaron un término nuevo: pregorexia, que trata de describir a las embarazadas que reducen la ingesta calórica y se exceden en la práctica de ejercicio con el fin de controlar el aumento de peso durante el embarazo.

La repercusión de este tema se remonta a 2004, cuando en Nueva York se conoció un documental titulado 'El pequeño golpe perfecto'. En él se daban detalles de la vida de las mujeres impacientes por alcanzar el cuerpo 'perfecto' del embarazo. ¿Existe de verdad la pregorexia? ¿Es una invención de los medios o una preocupación verdadera de los especialistas?

La anorexia en el embarazo sí existe, tal y como reconoce la literatura científica y todos los especialistas consultados por ELMUNDO.es. Es una dura realidad que sobrepasa a la bautizada como pregorexia a la que se le han puesto, incluso, caras conocidas: Nicole Kidman, Angelina Joli o Victoria Beckham. Begoña Olartecoechea, del departamento de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Universidad de Navarra, reconoce que "son pocos los casos de las mujeres que rechazan las ganancias de peso en el embarazo, pero sí es frecuente que las pacientes se cuiden, para ajustar el incremento de peso con lo estrictamente necesario, sin que se acumulen kilos de más que después habrá que perder".

"En el momento de recuperación parcial, existe la posibilidad de embarazo"

En la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, el psiquiatra Ignacio Basurte trata 100 casos nuevos de anorexia al año, aunque no todos son en embarazadas. "La edad media de nuestras pacientes gestantes es de 30 años. Sabemos que los trastornos de la alimentación afectan al 5% de la población y dentro de este porcentaje hay casos leves y casos más graves. Aunque la mayoría de los bebés de las mujeres con anorexia nace sano, lo cierto es que en los casos más graves nos vamos a encontrar con dificultades", declara Ignacio Basurte, de la Unidad de Trastornos de Alimentación del Hospital Gregorio Marañón de Madrid.

Seguramente una de las primeras dudas que estén asaltando a los lectores de este artículo sea: ¿Cómo es posible que una paciente anoréxica se quede embarazada cuando la enfermedad causa la pérdida de la ovulación?
Tener hijos es posible

El doctor Basurte responde. "Muchas de las pacientes que atendemos son enfermas de evolución y no es infrecuente que a lo largo de este proceso veamos formas incompletas de anorexia o cambios de anorexia a bulimia. En ellas, podemos tener pacientes anoréxicas con ciclos menstruales adecuados, al igual que en la bulimia y en el trastorno por atracón. Actualmente, también se sabe que para quedarse embarazada, no depende tanto del peso o la grasa acumulada, sino delbalance energético. Por eso, en el momento de recuperación parcial, también tendremos la posibilidad de embarazo".

De la misma opinión se muestra María Carrera, coordinadora y psicóloga de la Unidad de Trastornos de la Alimentación del Hospital Universitario Son Espases de Palma de Mallorca. "Nuestras pacientes son enfermas que bien están recuperadas pero se acercan a la unidad porque al quedarse embarazadas tienen miedo a sufrir recaídas, aunque en ninguno de estos casos se reactivaron los síntomas. También tenemos casos en los que la gestación les sobreviene en medio del tratamiento. Se produce, asimismo, en aquellas que arrastran la patología y nunca han sido diagnosticadas".

"Tener un hijo puede suponer una 'oportunidad' para salir de la anorexia si se está siguiendo un tratamiento"

Esta especialista, que está llevando a cabo un seguimiento de 50 pacientes y de sus hijos (primeros nacimientos), junto con el Hospital Niño Jesús de Madrid, reconoce que "el 55% de los embarazos no fueron planificados. La media de edad es de 26,8 años frente a los 30,6 que tienen las mujeres sanas cuando dan a luz a su primer vástago. Muchas de ellas no tenían la regla (aunque sí ovulaban) o sus ciclos eran irregulares y no pensaban que se podían quedar en estado".

Los trastornos de la alimentación son más comunes de lo que se piensa en las mujeres de edad reproductiva. Verónica Bridget Ward, autora de un artículo de revisión sobre este tema publicado en el 'British Medical Journal', así lo reconoce. "Un cuestionario llevado a cabo con 454 mujeres británicas, entre su tercer y séptimo mes de embarazo y publicado en 'European Eating Disorders Review', constató que la prevalencia de algún trastorno de la alimentación era del 11,5%".
Cómo actuar

Quedarse embarazada es un factor estresante para muchas mujeres, sobre todo para las que tienen problemas con la alimentación. La ganancia de peso y los cambios físicos que acompañan al embarazo pueden agravar el trastorno. "La mayoría de las enfermas que empeora con la gestación tiende a realizar conductas purgativas (uso de laxantes y vómitos), eleva el nivel de ejercicio y reduce su ingesta", agrega el experto del Gregorio Marañón.

Afortunadamente, también se produce el efecto contrario."Tener un hijo puede suponer una 'oportunidad' para salir de la anorexia si se está siguiendo un tratamiento. Se cuidan más porque temen que su enfermedad tenga repercusiones en el hijo. De hecho, nuestras pacientes redujeron la sintomatología durante la gestación", agrega la psicóloga Carrera.

Y aunque en todos los casos se va a necesitar un seguimiento exhaustivo que debe prolongarse hasta después del parto, es en los más graves es cuando se hace "completamente necesario la coordinación con los servicios de Ginecología y Obstetricia. Cada paciente se trata de forma individualizada por un equipo multidisciplinar: médicos, psiquiatras, psicólogos, nutricionistas, enfermeras...", declara el doctor del Gregorio Marañón, que insiste en que "tenemos un protocolo de actuación porque estos embarazos están considerados como de alto riesgo".

Begoña Olartecoechea reconoce que "el aporte energético recomendado durante el embarazo es de unas 2.600 Kcal/día. Si la paciente no está recuperada del todo, tendremos especial cuidado en evaluar la dieta que realiza para asegurar un aporte suficiente para ella y el desarrollo de su bebé. Frecuentemente precisan de complementos alimenticios, y en casos graves, de ingreso hospitalario".

Todas las mujeres deben ganar peso durante el embarazo y este dependerá "del estado nutricional de la madre al inicio del mismo. En aquéllas extremadamente delgadas es aconsejable que aumenten 15 kilos en las que la madre parte de una situación de obesidad al comenzar la gestación, controlaremos estrechamente la dieta... En cualquier caso, lo importante es asegurar el correcto crecimiento del bebé, con una alimentación sana, equilibrada y suficiente de la madre", agrega la especialista de Navarra.